3 de Diciembre de 2022
Ganadora del Concurso de la Association de la Sommellerie Internationale, en Santiago de Chile, donde compitió con sommeliers de todo el continente.

En 2019, Valeria Gamper fue elegida Mejor Sommelier de Argentina, lo cual la habilitó automáticamente para competir en el Concurso de las Américas, con miras al mundial en Francia, en 2023. 

Valeria es la segunda sommelier argentina, luego de Paz Levinson, en convertirse en la Mejor Sommelier de las Américas en uno de los concursos más demandantes para los profesionales del vino porque requiere alto conocimiento de cata, servicio, historia, geografía, vitivinicultura y gastronomía. Aquí, Valeria nos cuenta sobre su formación, su preparación para la competencia y, entre risas y anécdotas, rememora los mejores momentos de la semana en Chile.

1 de Septiembre de 2022

Alacarta

¿Cómo te iniciaste con el vino? 

Cuando me inicié había muy pocos sommeliers en Argentina. Comencé cuando era muy joven, en el hotel Four Seasons de Buenos Aires. No tomaba vino en ese momento. Ahora, la carrera está mediatizada. La gente quiere concursar. Cuando yo comencé ni pensaba en eso.

¿Dónde te formaste profesionalmente? 

Estudié en la CAVE (Centro Argentino de Vinos y Espirituosas), una de las mejores escuelas de Argentina. Paz Levinson fue mi profesora. Pertenezco a la 4ta generación de egresados de la escuela y ella a la segunda. Entrenan gente desde hace un montón. Antes, estudié administración hotelera, una carrera separada, en La Suisse. En ese tiempo eran solo unas tres universidades, ahora hay un montón.

En realidad estudiaba hotelería. Hice un curso básico de bartender y claramente en el hotel y en la escuela había vino. Me enamoré del servicio y cuando me dieron una pasantía en gastronomía ¡me encantó! Comencé a trabajar como camarera en el Four Seasons y el servicio me gustaba mucho. Al terminar la carrera, entré a trabajar efectiva en un gran momento para la gastronomía argentina. Y ahí empecé con la sommellerie.

¿Cómo fue ese contacto con la sommellerie en un hotel de lujo?

Estábamos muy mal acostumbrados con las botellas que se abrían a diario. No eran vinos comunes. Todos los días catábamos productos súper premium, había una excelente importación y se servían vinos por copa. Hoy, ya no se da todos los días. 

Luego del Four Seasons, ¿qué siguió?

Estuve seis años en el hotel. Pasé al bar donde tenían coctelería y ahí terminé la carrera de sommelier. Poco después viajé a España, Francia y Portugal. Bien turista, iba a todos los viñedos. 

Y después en Buenos Aires...

Tenía 25 años cuando entré a trabajar en un restaurante español de buen servicio y comida. Luego fui al Fierro Hotel donde trabajé con Martin Bruno como asistente de sommelier y después a Cabaña Las Lilas, como sommelier y maître. 

Luego vino tu primer concurso…

Sí, participé en 2012 y quedé segunda, Martín Krawczyk, tercero y Agustina de Alba en primer puesto. En ese tiempo dejé la gastronomía y me fui al área comercial de una distribuidora de vinos premium. Trabajé con Gastón Blondel. Teníamos 8 a 9 bodegas argentinas, hacíamos mercado interno para Buenos Aires.

Nos encargábamos de vender a los restaurantes y vinotecas. Durante el tiempo en que trabajé en la distribuidora, tuve a mi hija y no tomé vino durante 3 años. Esta es una profesión que te acompaña, porque yo pude dar clases, trabajé en bodega... imaginate que cuando estaba amamantando a mi hija, me dabas Petrus y no quería tomar. 

Después participás y ganás el gran concurso de la Argentina…

Cuando dejé la distribuidora, empecé como brand ambassador de Viña Cobos, donde aprendí un montón. En 2019, gané el concurso Mejor Sommelier Argentina y en marzo 2020 me mudé con mi familia a España. Fue duro el cambio. Estando allá, la preparación que había hecho para el concurso argentino cambió, porque en España tuve acceso a vinos de todas partes. Entrené en el restaurante La Dame de Pic, con Amandine Pastourel, un entrenamiento que era parte del premio que obtuve en Argentina.

Valeria Gamper dice que entrenar para este concurso exige haber trabajado en restaurante. "Si no tenés experiencia en servicio, es lo que más debés entrenar." 

 

Entrenar para ganar 

Valeria Gamper dice que entrenar para este concurso exige haber trabajado en restaurante. Si no tenés experiencia en servicio, es lo que más debés entrenar. Después, está la cata a ciegas. Valeria afirma que la única manera de entrenarse en estilos de vino, países, cosechas, regiones, es catando a ciegas y equivocándose. Ella sigue un método de descarte para la cata a ciegas. Cuando cata va descartando lo que no puede ser hasta llegar a una conclusión, es decir, deduce por descarte. Por supuesto, hay equivocaciones pero con la experiencia se van fijando los conceptos. Valeria aconseja siempre probar nuevos vinos. Y después, está el otro mundo por fuera del vino, porque ser sommelier también es saber de té, café, destilados, sake, habanos y algunas cosas más.

Ahora representás a América. ¿Es cierto que tu marido te decía que ganaras el segundo puesto para que no estudiaras tanto? (risas)

Mirá, tal vez me agarró pospandemia, con otras ganas, más madura… Él me dice en chiste... está feliz de que haya ganado. Sabe que soy muy movida. Estoy preparándome para el master, nunca paro. Me gusta lo que hago y lo aprovecho, soy de las personas que si lo puedo hacer, lo hago.

¿Cómo te sentiste en este concurso? 

Me preparé y por eso lo disfruté, para mí era el momento. Las pruebas estuvieron buenísimas, el nivel altísimo.

¿Cuál fue la prueba más difícil? Con Christian (Mezger) nos sorprendió (en la prueba destilados) cuando le pegaste al singani boliviano…

Es muy difícil, porque no sabés qué te espera. Probás las copas y te dicen: esto es singani, esto es pisco... y pensás: ¿será que van a poner todo esto? y fue así. 

Las pruebas son difíciles, porque estás nerviosa, porque te están mirando... La prueba de recomendar un menú en base a los vinos fue una de las más difíciles. El examen escrito también fue muy difícil.

¿Qué pregunta fue más desconcertante?

¡La primera del conejo! *risas* Te preguntan: ¿qué plaga es esta? y te ponen un conejito re lindo y no sabés qué poner.

¿Qué prueba práctica fue la más fácil?

La del coravin. Se supone que sirvas los dos vinos y limpies el coravin mientras lo usás entre botellas y me fue súper bien. 

¿Cómo ves el nivel de América en general? ¿Y en Argentina?

Tenemos ciertas dificultades, la sommellerie de base se estudia, pero falta crecer. Aquí los competidores tenían muy buen nivel. Para quienes estamos en los concursos, espero que siempre nos apoyemos entre colegas para encontrar maneras de estudiar, porque en el camino madurás como persona, y nada se hace de la noche a la mañana.

Un mensaje para las mujeres que empiezan en este mundo...

Nadie puede decirles que no pueden. Hay que sacarle el “old fashion” de que esto es cosa de hombres y seguir formándose. 

Notas relacionadas

Lo más leído